Santa Marta quiere cambiar la manera en que se relaciona con el mar. La apuesta quedó planteada durante InnovAzul Caribe 2026, encuentro internacional liderado por la Universidad del Magdalena que reunió a investigadores, autoridades, empresarios, estudiantes y representantes de comunidades para discutir nuevas oportunidades alrededor de los océanos y las costas.
El objetivo es que el mar deje de ser visto únicamente como atractivo turístico o fuente tradicional de sustento y se convierta también en un espacio para generar conocimiento, empleo, empresas y soluciones ambientales. En ese propósito, Taganga aparece como el primer territorio para desarrollar un Distrito de Innovación Azul, sin dejar de lado la historia y los conocimientos construidos durante generaciones por sus habitantes.
Taganga, el primer laboratorio
La elección del histórico pueblo de pescadores busca aprovechar su relación ancestral con el mar y conectar esos saberes con las capacidades científicas y tecnológicas de la academia. Durante el encuentro ‘Arqueología al Mar’, representantes del Cabildo Indígena de Taganga, pescadores e investigadores destacaron la importancia de reconocer los conocimientos, prácticas y lugares tradicionales de pesca que hacen parte del patrimonio cultural del territorio.
Ariel Daniel De Andreis, gobernador del Cabildo Indígena de Taganga, llamó la atención sobre el potencial que existe en los territorios marinos y la necesidad de que las nuevas generaciones reconozcan su importancia. “Colombia, por su condición de país bioceánico, tiene un amplio patrimonio y potencial relacionado con sus mares”, señaló, al tiempo que destacó la necesidad de promover una apropiación consciente de estos espacios.



