Santa Marta DTCH

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Historia de Ciénaga



Ciénaga es la segunda ciudad del departamento del Magdalena y está localizada a orillas del Mar Caribe, junto a la Sierra Nevada, cerca de la Ciénaga de Santa Marta. Su primera localización coincide con la del actual Pueblo Viejo y con una antigua aldea aborigen donde Fray Luis de Zapata estableció una parroquia en el año de 1585. Ciénaga sigue ocupando hoy el mismo lugar desde épocas remotas cuando Fernando de Mier y Guerra la fundaran por segunda vez, un año después de haberse producido el incendio que arrasó con el primer asentamiento. No obstante, esa permanencia geográfica contrasta con los cambios de nombre que ha tenido la población a lo largo de los años, tales como Pongueyca, Aldea Grande, Córdoba, Pueblo de la Ciénaga, Villa de San Juan Bautista de la Ciénaga, hasta llegar al único que hoy se le conoce.

Aunque respecto a su fundación difieren los historiadores, existe la versión que aparece en la Geografía ilustrada de Noguera Rizzoli, de que fue fundada en 1521 por Rodrigo de Bastidas. Algunos historiadores coinciden en que en 1538 se le fundó con el nombre de “Pueblo de la Ciénaga de Santa Marta”, otros escriben que en 1535 fue llamada “Aldea Grande” y otros conocedores también de la historia, dicen que esta población no tuvo fundación oficial, su vida jurídica comenzó en septiembre de 1755.

Lo cierto es que Ciénaga existe antes del descubrimiento de América y era una aldea aborigen cuando fue catequizada por Fray Tómas Ortíz en 1529, quien la describe así: “A ocho lenguas de Santa Marta está una población muy grande, un valle entre serranías donde puede haber 4.000 o 5.000 bohíos. Este viejo pueblo de la Ciénaga se formó frente al mar caribe cerca de la Laguna Grande (Ciénaga Grande de Santa Marta) “Ubicado en las proximidades de las fértiles desembocaduras de los ríos Córdoba y Toribio, y en un sector bordeado de montes fecundos. El litoral cienaguero habitado de atracción de los Indios Chimilas y mas tarde de los bravos Tayronas”.

Este primitivo pueblo de la Ciénaga, sufrió traslados de un lugar a otro en busca de un lugar mas conveniente para la defensa del poblado, así mismo, ha cambiado de nombre: se ha llamado Pongueyca, Aldea Grande, Córdoba, Pueblo de la Ciénaga, Villa de San Juan Bautista de la Ciénaga, y por ultimo ha conservado el nombre de Ciénaga.

Ciénaga es recordada por la celebración del Corpus Christi y de los Carnavales, además de otras fiestas locales en las que los músicos se reunían en el Puerto de las Mercedes, situado en la vía a Pueblo Viejo, para animar las noches de parranda de los visitantes a ritmo de “paseo” interpretado con guitarras. Fue el compositor cienaguero Clemente Escalona, padre de Rafael Escalona, quien llevara este ritmo a Valledupar, donde sería mundialmente conocido como Vallenato y donde adoptaría el acordeón como primer instrumento. Otro cienaguero, el maestro Andrés Paz Barros, daría vida a la famosa Cumbia Cienaguera una de las composiciones más representativas del género a nivel mundial. Actualmente, Ciénaga celebra dos importantes eventos folclóricos: una es la Fiesta del Caimán, que tiene lugar cada 20 de enero. En ella, diferentes grupos musicales con instrumentos y trajes típicos bailan una danza cargando un caimán artesanalmente construido en caña y forrado en tela o papel, que lleva una muñeca de trapo en las fauces, rememorando la leyenda de Tomadita. La otra festividad, es el Festival de Guitarras Guillermo de Jesús Buitrago, donde se reúnen compositores y guitarristas de la región caribe y de Colombia entera.
Ciénaga también ha sido escenario de importantes hechos en la historia del país como el enfrentamiento entre patriotas y realistas en la batalla de Ciénaga el 10 de noviembre de 1820 y la “Masacre de las Bananeras”, el 6 de diciembre de 1928. En lo que respecta a su arquitectura, la ciudad, cuyo centro histórico fue declarado Monumento Nacional en 1996, cuenta con edificaciones destacadas como el Palacio Municipal, de época republicana, el Templete diseñado por Eduardo Carpentier hijo del escritor Alejo Carpentier, una obra inspirada en los templos romanos, y la Iglesia de San Juan Bautista, construcción española de 3 naves con columnas y arcos romanos. Se encuentran también las estaciones del Ferrocarril Neerlandia, Ciénaga y Papares, pertenecientes al Conjunto Patrimonial de Orden Nacional de las Estaciones de Pasajeros del Ferrocarril en Colombia, declaradas Monumento Nacional en 1996.
La consolidación del comercio gracias a la navegación a vapor por el río Magdalena, la línea férrea tendida entre Ciénaga y Santa Marta, y el afianzamiento de la industria bananera con el establecimiento de la United Fruit Company en la región a finales del siglo XIX, hicieron que la imagen colonial, sencilla y austera de la ciudad se modificara, transformando en pocos años el aspecto de viviendas y edificios públicos a partir del empleo de influencias Art Noveau, Modern Style y Liberty que recogían las ideas filosóficas del nuevo siglo, muy en boga en la Europa de la época. Dichos estilos se verían reflejados en la arquitectura Cienaguera de estos años y se mezclarían con elementos de la arquitectura caribeña.

El espacio público por excelencia es el Parque del Centenario, considerado patrimonio arquitectónico de la ciudad. Ciénaga cuenta además con un mar de temperatura y oleaje agradables, sin corrientes peligrosas y sin contaminación, con una fauna y flora muy variadas, y con todo tipo de aguas, climas, animales, frutas y paisajes. En el marco del Plan Nacional de Recuperación de Centros Históricos, la Dirección de Patrimonio del Ministerio de Cultura reprogramó para el año 2005 la elaboración de un Plan Especial de Protección para este municipio costero. Igualmente, se destinaron recursos para la elaboración de estudios técnicos, un proyecto de restauración integral y una serie de obras de reparación y mantenimiento para la Iglesia San Juan Bautista y el Palacio Municipal, con el fin de propiciar la recuperación, revitalización y sostenibilidad de este hermoso centro histórico del Caribe colombiano.

CIÉNAGA EN LA GUERRA
(10 DE NOVIEMBRE DE 1820)
 
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El valeroso cantón de la ciénaga fue escenario de una de las más sangrientas batallas de la independencia.

En los preliminares de la Batalla de Ciénaga, “las fuerzas sutiles bajo comando de Padilla, se comunicaban por señales con los barcos mayores de almirantes, que cruzaban continuamente en aguas de santa marta a ciénaga y viceversa, el plan era el siguiente: ataque general el día 10, a las nueve de la mañana, por tres frentes: el Mar, la escuadra de Brión sobre puebloviejo; en aguas de Ciénaga grande la escuadrilla de padilla, y por tierra, las legiones de infantería, artillería y caballería a mando de Carreño”.

“una vez formados los patritas y preparados al combate, Carreño ataca de frente a la bayoneta, al paso que prendaba a la caballería cargar sobre la izquierda enemiga de “nuevo mundo”.
 
“Antes de expirar a poco de herido, supo Pacheco que la plaza estaba perdida, cubierta de cadáveres, y escalmo: “muero contento porque todos hemos quedado en el campo de honor sin claudicar. ¡Viva España!”.
 
En cuanto el coraje de los nativos, dice Beralt, que “los indígenas adictos a la causa de España pelearon y sucumbieron con un valor, mejor dicho, con fanatismo imponderable, en extremos tal su encanecimiento que para vencerlos hubo de ser precisa la tenaz intervención de la caballería llanera, que hizo una mortandad horrorosa”.
 
Guerra De Los Mil Días 
(1899-1902)

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Los antecedentes históricos de la revolución de 1895 se cumplen en medio de una serie atentados contra la libertad, farsa electoral y triquiñuelas políticas.

Las circunstancias poco conciliadoras y muy intransigentes de los gobiernos llamados de “ la regeneración “, inspirados y concebidos por el binomio de los doctores RAFAEL NUÑES Y MIGUEL ANTONIO CARO provocaron y precipitaron al partido liberal a luchar en todos los campos para defender sus ideales y principios políticos.

El liberalismo con gran preocupación patriótica y el más noble sentimiento popular deseaba con seguir con todos los medios a su alcance, un gobierno que garantizara y protegiera los bienes dela justicia, la libertad y la paz. Un gobierno respetable y progresista para todos los colombianos. Con este propósito presento al congreso un patriótico pliego de peticiones sobre necesarias y convenientes reformas al constitución de 1886, que en caso de haber sido aprobado, la situación hubiera sido muy distinta para la paz y convivencia nacional en aquel entonces.

Desatendido y ultrajado el partido liberal no tuvo otro recurso que ir ala revuelta “movido más por el desespero que por la seguridad de la victoria” como sostiene Eduardo Santa en su interesante libro “Rafael Uribe”. También afirma el citado escritor que parecía que el gobierno estaba con vencido, que la mejor solución para la paz, era no dar garantías a sus adversarios políticos.
 
Así mismo el doctor Eduardo Rodríguez Piñeres, al referirse a la gran situación política de aquel entonces sostiene: “Que el 1886 se cumplían el amordazamiento de la palabra hablada y escrita por obra del articulo K, transitorio, de la constitución, y dela ley de los caballos”.

Las juntas electorales adulteraban el resultado de las elecciones. Se practicaba el aforismo “el que escruta, elige”.
El sostenimiento del liberalismo en el congreso lo determinaban conventículos y componendas de los caciques políticos.

En ciénaga en (1892) se recibían con alborozo las noticias de las intervenciones en la cámara de representantes del elocuente orador liberal, doctor Luis A. Robles, hijo ilustre de Riohacha y orgullo del litoral atlántico (único representante por Antioquia).
 
Las celebres oraciones por la paz y la tolerancia de Uribe entusiasmaron al pueblo cienaguero.
 
Los jefes del partido en esta población sabían muy bien que estas rogativas no iban a ser escuchada. Pero en cambio, demostraban hasta la saciedad el buen espíritu que animaba el liberalismo.

La Masacre de las Bananeras
 
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La MASACRE DE LAS BANANERAS es un episodio ocurrido en la población colombiana de Ciénaga en 1928 cuando fuerzas armadas de Colombia abrieron fuego contra un número indeterminado de manifestantes, trabajadores de la United Fruit Company.


Nombres de Ciénaga

A lo largo de su historia, Ciénaga ha tenido variedad de nombres, eston son:
 
1. 1755: Pueblo de la Ciénaga
2. 1844: Villa de San Juan Bautista de la Ciénaga
3. 1858: Distrito Parroquial de la Ciénaga
4. 1875: Ciénaga
5. 1898: San Juan del Córdoba 
 
Finalmente en 1908 recibió el nombre de Ciénaga, aunque en asuntos de tipo legal como la ciudad es cabecera del Distrito Capital se le denomina en esos asuntos "Cabecera del Municipio de Ciénaga San Juan del Córdoba

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