Santa Marta DTCH

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Marina Internacional

Eestablecida en la Bahía de Santa Marta - Colombia

Vista panorámica de la Marina Internacional

Eestablecida en la Bahía de Santa Marta - Colombia

Atardecer en Santa Marta

Santa Marta - Colombia

Taganga

Taganga - Santa Marta - Colombia.

Playa Grande (Taganga)

Playa Grande: Es punto obligado de visita para los extranjeros, debido a sus hermosas playas.

Parque Nacional Tayrona

El Parque Nacional Tayrona, con sus 15.000 hectáreas de territorio, es uno de los más bellos del país y uno de los mayores recursos turísticos del Caribe colombiano.

Bahía de Santa Marta

De gran belleza natural (es calificada como la bahía más bella de América).

Vista nocturna de la Bahía de Santa Marta

De gran belleza natural (es calificada como la bahía más bella de América).

Quinta de San Pedro Alejandrino

La Quinta de San Pedro Alejandrino es considerada un gran atractivo turístico, debido a que fue allí en donde el Libertador Simón Bolívar pasó sus últimos días hasta cuando falleció el 17 de diciembre de 1830.

Morro de Santa Marta

El Morro se encuentra frente a la Bahía de Santa Marta.

Puerto de Santa Marta

Santa Marta - Colombia.

martes, 22 de mayo de 2018

GUILLERMO DE JESUS BUITRAGO


Guillermo de Jesús Buitrago Henríquez (Ciénaga, Magdalena; 1 de abril de 1920 - 19 de abril de 1949), conocido como "El jilguero de la Sierra Nevada de Santa Marta", fue un compositor, músico y cantante colombiano. Es además considerado uno de los principales pioneros de la popularización del vallenato. También fue con Bovea uno de los primeros íntérpretes de las canciones de Rafael Escalona.

Era hijo del comerciante marinillo Roberto de Jesús Buitrago y de la cienaguera Teresa Mercedes Henríquez.
Su instrumento musical era la guitarra con la que recorrió el litoral norte de Colombia.

En Santa Marta conoció a un joven peluquero, Julio César Bovea (1934 - 2009), con el cual fundó un dúo y llegaron a ser los primeros intérpretes de las canciones de su contemporáneo Rafael Escalona (1927 - 2009). El dúo duró poco por el fallecimineto de Buitrago, y entonces Bovea fundó el trío "Bovea y sus Vallenatos".

Buitrago también interpretó canciones de Tobías Enrique Pumarejo, Andrés Paz Barrios y Emiliano Zuleta. Tuvo también, como Rafael Escalona, el honor de ser mencionado por el Nobel de Literatura Gabriel García Márquez en una de sus crónicas de 1983. El escritor dice de él:
"El primero que puso la música vallenata en el comercio, dando a conocer a muchos compositores, que hoy gozan de mucho renombre."

Juglar de la sabana

Los años cuarenta vieron nacer en Colombia a las más importante figuras de la música popular colombiana del siglo XX. Guillermo de Jesús Buitrago Henríquez fue el pionero del vallenato en el interior del país.
En 1943, para inaugurar sus estudios de grabación y de prensaje de discos que fueron los primeros del país, el propietario de las emisoras Fuentes de Cartagena, el músico y empresario Antonio Fuentes "Toño" (1907-1985), invitó a Buitrago y sus acompañantes (Angel Fontanilla, Efraín Torres y Carlos "El Mocho" Rubio) quienes eran muy populares en la costa Atlántica por sus presentaciones en teatros y emisoras locales, para que participaran en la primera grabación hecha totalmente en Colombia. El 12 de marzo de ese año, en la calle de la Universidad, en la ciudad Amurallada, en el tercer piso de la emisora, se grabaron "Las mujeres a mí no me quieren" y "Compae Heliodoro", una canción de Buitrago dedicada a su amigo de toda la vida, Heliodoro Egüis Miranda.

Buitrago en el amor

"Las muchachas se volvían locas por Buitrago", dice Aurora de Fontanilla, esposa de Angel Fontanilla, segunda guitarra del conjunto, ya fallecido. "Su porte, cabello rubio y ojos azules, lo hacían muy atractivo. La gente se agolpaba en los radioteatros de las emisoras para verlo cantar". Entre 1943 y febrero de 1949, Buitrago grabó unas cincuenta canciones para discos Fuentes. En algunas de ellas, tales como La gota fría (que Buitrago grabó con el nombre Qué Criterio) y "Grito vagabundo", de Buenaventura Diaz quien sufrió una enfermedad que le destruyó parte de la boca y la nariz (los dientes quedaban expuesto y por eso hizo la canción), fue acompañado por el conjunto Los Trovadores de Barú, que dirigía José Barros. El compositor barranquillero Juancho Esquivel, quien hacía los arreglos musicales de este grupo, aún recuerda (a sus 79 años) la noche en que grabaron "La víspera de año nuevo": " Buitrago se vestía siempre impecable, de blanco. Como la energía fallaba mucho durante el día, tenía sus bajonazos, don Antonio Fuentes prefería siempre grabar de noche. Buitrago me mostró un poema que había compuesto Tobías Enrique Pumarejo a su novia Doris del Castillo Altamar. Le hicimos algunos cambios a la letra y le hice el arreglo musical en ritmo de merengue. Yo mismo toqué el clarinete que suena cuando empieza la canción".

"Buitrago, dice Diaz-Granados, pegó un gran 'hit' musical con el picaresco paseo sobre un episodio de la vida indómita de una muchacha del barrio París, de Ciénaga, de familia muy conocida, llamada Josefa, quien en la temporada de carnaval se ponía el tradicional y encubridor capuchón. Pero a sus hermanos les disgustaba, al extremo de que uno de ellos cuando Josefa llegaba a la finca de cocos, la echaba de la 'coquera', una vez que pisara el 'quitipón', una puerta rústica hecha generalmente de varas de uvito o trupillo. Ahí surgió la canción de "La capuchona"

Pionero de la música popular

Buitrago fue la primera estrella de la música popular colombiana. También fue una especie de mecenas de muchos compositores sin los que hoy no podría ser concebido el folclore del país. Sacó del anonimato a Rafael Escalona, a Emiliano Zuleta, a Abel Antonio Villa -de quien fue gran amigo-, a Tobías Enrique Pumarejo, a Chema Gómez, a Luis Pitre y a Eulalio Meléndez, el compositor de "La piña madura".

Cierta noche, en la casa de Godofredo Armenta, en Ciénaga, los asistentes observaron que la mayoría de los invitados al baile admiraban el tamaño y hermosura de una piña que había sido colocada en el 'seibó', una especie de mueble de comedor, y que estaban más pendientes de la fruta que de la belleza de las mujeres. A Meléndez se le ocurrió ahí mismo una letra y melodía, que Buitrago modificó cuando grabó "La piña madura".

Muerte

Una semana antes de morir, el 19 de abril de 1949 (unos dicen que fue envenenado, otros que falleció de cirrosis, algunos más que lo afectó una neumonía extrema) Buitrago le pidió el favor a Abel Antonio Villa para que lo acompañara a comprar una cuna para su hijo recién nacido, Gregorio. Según entrevista que le dio al periodista colombiano Bernardo Vasco, en el año 2005: "Ya estaba muy enfermo y fue la última vez que lo vi; éramos compadres". '"En el cuarto donde fue velado su cadáver, rodeado de amigos y demás seres queridos, se encontraba arrinconada y triste su inseparable guitarra de sus amores. Fue muy llorado nuestro cantor"', precisa Díaz-Granados. Buitrago murió muy joven, de 29 años, pero más de sesenta años después de su fallecimiento, es uno de los cantantes que más vende discos en Colombia. Por esas paradojas del destino, el mismo día cuando falleció, llegó de La Habana el propietario de Discos Fuentes. Traía un contrato para que Buitrago cantara e hiciera algunas grabaciones con la Orquesta Casino de la Playa, que dirigía el pianista Anselmo Sacasas.

Al desintegrarse el conjunto de Buitrago, otro músico cienaguero, Julio Bovea, convoca a Fontanilla y al cantante Alberto Fernández, todos de su región, para conformar el más famoso conjunto de música costeña: Bovea y sus vallenatos, que se radicó entre 1967 y 1975 en Argentina y popularizó allí los versos de Rafael Escalona.

El mismo año de la muerte de Guillermo Buitrago, Discos Fuentes realiza un concurso radial para encontrar el sucesor con la voz más parecida a la de Buitrago, encontrando en Julio César Sanjuán Escorcia un estilo artístico y una voz que le hizo merecedor del seudónimo de "Buitraguito". Julio César (Buitraguito), quien hiciera parte del trío de Bovea y sus Vallenatos en Argentina y que llevó en alto este género musical por más de 60 años, creando su propia historia, es un icono de la navidad y un represente del vallenato de cuerda que inmortalizó la música de Buitrago, Bovea y su propia historia en la música.

lunes, 21 de mayo de 2018

La precisión histórica no es la prioridad de 'Luis Miguel, la serie': "Mariana"


Entrevistamos a Paulina Dávila, quien da vida a Mariana en la serie, y explicó por qué el show no tiene como objetivo principal recrear la vida del cantante con rigurosidad histórica.

Ante la controversia que ha generado Luis Miguel, la serie entre fans y figuras públicas por los acontecimientos que se retratan en esta bioserie, la actriz colombiana Paulina Dávila aclara que el show debe de entenderse como una historia que captura la esencia emocional de “El Sol” y no por eso debe ser una reconstrucción precisa de los hechos.

“Las licencias narrativas se han hecho son en pro de contar una historia y que quede claro el clima emocional de lo que le estaba sucediendo, de lo que él estaba sintiendo”, explica Paulina, quien radica en México desde hace cinco año, país en el que debutó en 2012 como actriz al figurar en la película Rezeta.

La actriz nacida en Santa Marta, Colombia —quien también figura en la serie política Aquí en la Tierra, en la que comparte créditos con Gael García— está gratamente sorprendida por el buen recibimiento que ha tenido su interpretación de la fotógrafa Mariana Yazbek, a quien ella tuvo la oportunidad de conocer en la premier de la serie en México, el 22 de abril, en donde posó con ella y Diego Boneta para esta foto que Quién publica en exclusiva.

Mariana Yazbek, Diego Boneta y Paulina Dávila en la premier de "Luis Miguel, La Serie". (Foto: Especial)

“A veces qué pasó o quién hizo exactamente qué no es tan importante. Se trata de que el espectador sienta lo que él estaba viviendo. Y bueno… la realidad siempre es subjetiva. Tú escribirás esta entrevista como sientas que es necesario y puede que sea muy distinta a como yo lo viví. Entonces eso es interesante. Además… qué aburrido ver algo si algo pasó en ese exacto instante… es un poco neurótico, sí”, dice sonriendo.

Su personaje es uno de los más queridos entre la audiencia de la serie, que estará conformada por 13 episodios, y Paulina no hace más que sonreír cuando recuerda que incluso se creó el hashtag #TodosSomosMariana.

La razón por la que cree que su personaje ha resultado tan entrañable es porque Mariana le brindaba la normalidad que tanta falta le hacía a la vida de Luis Miguel en sus primeros años de fama, cuando intentaba independizarse de su controlador padre.

La diferencia de edad entre Luis Miguel y Paulina era de seis años; ella tenía 23 y él, 17, cuando comenzaron su noviazgo. (Foto: Cortesía Netflix)

“Mariana es una mujer que se enamoró mucho de la persona que había adentro, logró ver más allá de lo evidente y conectó con él. Hay gente con la que se conecta desde él alma y ellos fueron así. No importaba la edad, como que hay algo en el amor de ellos dos que resulta como muy inocente y puro de alguna manera. Es básico: se encantaban, se adoraban, pero todo aquello que los rodeaba y no podían controlar iba en su contra”.

A Paulina le encanta la seguridad e independencia de Mariana, quien no se dejaba eclipsar por la fama de Luis Miguel.

“Él estaba acostumbrado a estas chavitas que se le tiraban encima. En cambio, Mariana es una mujer muy independiente, que tenía bien claro qué quería para ella y su carrera. Su crecimiento y evolución profesional era muy importante y ella no se sentía deslumbrada por el mundo de Luis Miguel en lo más mínimo. Al contrario, éste la apabullaba”.

El Fuerte San Fernando, una joya histórica escondida en Santa Marta


En el año de 1543 Santa Marta fue atacada por el pirata francés Roberto Ball y las tomas continuaron en los años sucesivos, hasta tal punto que de 1655 a 1692, fue quemada en 19 veces. Esto obligó a las autoridades españolas a construir, entre los siglos XVII y XVIII, seis fuertes para resguardar la ciudad.

Uno de estos fue San Fernando, construido en el año 1725 en las estribaciones del cerro La Pedrera, entre las playas San Carlos y Lipe, en el costado sur de la bahía samaria, en honor al futuro Rey Fernando VI.

Establecerlo allí era necesario, pues mientras las otras ciudades de la región prosperaban, Santa Marta veía cómo las flotas de galeones se alejaban de su puerto debido a que los ataques de los piratas y bucaneros se repetían con frecuencia y su población disminuía.

Las otras fortalezas construidas (San Juan, San Vicente, Nuestra Señora de la Caridad, en Punta Betín y San Antonio) fueron desapareciendo con el tiempo y solo la Isla del Morro y San Fernando quedaron en pie.

El primero está a la vista de todos, frente a la bahía, cual centinela de la ciudad; el segundo, escondido en predios de una guarnición militar (la Primera División del Ejército y Batallón Córdoba), invisible a los ojos de nativos y turistas, muchos de los cuales desconocen su existencia. Ambos fueron declarados Patrimonio de la Nación.

El fuerte recibió el nombre del futuro rey Fernando VI.

Controversia
Hoy, cuando la ciudad presenta un portafolio de atractivos naturales y culturales, en donde la Quinta de San Pedro Alejandrino, la Catedral Basílica y la Casa de la Aduana, se erigen como símbolos del paisaje cultural, operadores turísticos y estudiosos del tema consideran que se está perdiendo una gran oferta turística.

Algunos entienden que por su ubicación, no es posible materializar este sueño. “Por seguridad no se puede hacer público”, dijo Hugo Hernández, promotor turístico de El Rodadero, en clara alusión a que colinda con el Batallón Córdova y la máxima Unidad Táctica Militar del Caribe, como es la Primera División del Ejército.

Jorge Nieves, guía turístico, sostiene que quizás, si no hubiese estado en predios de los militares, “ya estaría destruido y mal oliente, posiblemente abandonado como otras reliquias históricas”.

Sin embargo, el abogado e investigador Alejandro Arias controvierte la aseveración anterior afirmando que “la evidencia muestra que el hecho de que esté allí no es que esté protegido porque los mismos militares lo afectaron hace pocos años para construir unas cabañas”.

“Era la única muestra viviente de la función histórica de Santa Marta en la época de los españoles, que a diferencia de Cartagena –que era la ciudad de los castillos y las murallas– esta era la de los fuertes. Hoy podemos decir que no somos nada en el contexto histórico”, anotó.
En la crítica por el limitado acceso, pese a estar en una playa pública, el profesor y cineasta Obeyeido Peña es del concepto que “el fuerte San Fernando está secuestrado” y añade que “mientras Cartagena vive de sus castillos y murallas, aquí nosotros los ocultamos”.



Gremios y samarios

Álvaro Fernández, presidente de Anato y representante legal de la agencia Turismerk, manifestó que sería un gran potencial turístico, y planteó que una alternativa, es “construir un muelle de tal forma que las embarcaciones atraquen en Playa Lipe y tengan acceso solamente al fuerte y no a la infraestructura castrense”.
Elías George, del Fondo de Promoción Turístico de Santa Marta, sostiene que “San Fernando debe ser la entrada al turismo cultural”.
Lo cierto es que pocos conocen su existencia. En una encuesta por las calles, escogiendo personas al azar, a la pregunta ¿usted sabe en qué parte de Santa Marta está el fuerte San Fernando?, se obtuvieron las siguientes respuestas:
“No sé, hasta ahora me entero” (Carmen Arévalo); “Creo que no es aquí, sino en Cartagena” (María Correa); “Desconozco por completo” (Jesús Méndez); “¿Está en El Rodadero?” (Nicolás De la Rosa); “Sé que está en el Batallón, pero no lo conozco” (Juan Correa); “Claro que sé en donde está, pero nunca lo he visto (Wilfrido Manjarrés).

La fortaleza fue ubicada en el cerro La Pedrera, en las playas San Carlos y Lipe.

Recuperación

Aunque el fuerte San Fernando sigue en pie pese a las condiciones de tiempo, erosión y el clima, la Universidad del Magdalena, a través de la Facultad de Humanidades y de su Programa de Antropología, avanza en conversaciones con la Primera División del Ejército Nacional, con el fin de preparar un documento técnico que permita su restauración.

Fue así como se realizó una reunión en el campus principal de la alma mater, en la que participaron Wilhelm Londoño Díaz, decano de la Facultad de Humanidades; el teniente coronel Ricardo Beltrán Jiménez, oficial de Acción Integral de la Primera División del Ejército; el antropólogo especialista Fabio Silva Vallejo, director del Programa de Antropología, y Juan Carlos Vargas Ruiz, docente y director del Laboratorio de Arqueología de Unimagdalena.

El director de este último, Juan Vargas reiteró que este tipo de proyectos permite la capacitación de los estudiantes en temas de su profesión, en este caso, arqueología militar y arqueología subacuática.

“Hace un par de meses abrimos el Semillero de ‘Arqueología de Cambio Social’ y los alumnos que hacen parte de este grupo están participando de este proyecto”, comentó.

El coronel Beltrán Jiménez se mostró complacido con el interés del Centro de Estudios Superiores por aportar a la restauración de esta fortaleza, que fue declarada en 1989 Monumento Nacional, de la cual dijo “enriquece cultural y turísticamente a la historia de la Nación, en especial a la de Santa Marta, siendo una de las ciudades más antiguas de Suramérica”.

“Queremos dar a conocer la historia del Fuerte Militar de San Fernando, la importancia que tuvo desde como una de las defensas de Santa Marta y de esta manera atraer cultural e históricamente más afluencia de turismo (nacional e internacional) para la ciudad”, dijo el oficial, dejando abierta la opción de la llegada de visitantes hasta sus instalaciones.

Fuente: EL HERALDO

“Esta obra es un ejemplo de perseverancia”, dijo el Presidente Santos al inaugurar doble calzada en Magdalena



Como un ejemplo de perseverancia destacó este lunes el Presidente Juan Manuel Santos la doble calzada entre Ciénaga y Santa Marta, que puso al servicio de la comunidad, y que representa la política del Gobierno de sacar adelante obras bien planeadas y diseñadas para beneficio de la comunidad.

“Me complace mucho estar aquí. Sobre todo porque esta obra es un ejemplo de perseverancia, con todo tipo de problemas que han surgido, pero perseveramos y la sacamos adelante”, indicó el Jefe del Estado.

La doble calzada de 31 km de extensión recibió una inversión de $160.000 millones de pesos, cuenta con todas las especificaciones y será crucial para reducir los tiempos de recorrido y los costos de transporte entre el interior del país y el Mar Caribe.

Ahora, el tiempo de recorrido entre Ciénaga y Santa Marta se hará en 40 minutos, cuando antes se tardaba casi 2 horas.

El proyecto generó 600 empleos directos y hace parte de los $2,6 billones de pesos que el Gobierno ha invertido para mejorar las vías del departamento.

Se cuentan 14 obras en ejecución, 15 terminadas y más de 1.200 km de vías terciarias intervenidas, con 4 proyectos nuevos en estructuración.

“Esta obra significa mejor calidad de vida, menso costos y ahorro en tiempo”, resaltó el Presidente Santos.

También destacó los avances de la Cuarta Generación de nuevas autopistas, el proyecto de modernización de infraestructura más grande de algún país emergente, que el presente Gobierno puso en marcha para aumentar la competitividad de la economía y cuya gran parte de obras será entregada por el próximo presidente.

“Al próximo presidente le corresponderá inaugurar un porcentaje muy importante de lo que dejamos nosotros, porque la revolución de la infraestructura está en marcha. La gran mayoría de obras se va a terminar en el próximo Gobierno, pero lo importante es que esto no tiene reversa, y va crear un país nuevo en materia de infraestructura”, agregó.

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